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Acción de los Aceites Esenciales a través del Sistema Olfativo

El Olfato es el único sentido directamente relacionado con el centro de manejo de las emociones e instintos humanos en el cerebro: el Sistema Límbico.

El cerebro.

Es muchísima la curiosidad que siento ante este órgano de nuestro cuerpo, cómo desde sus profundidades, inserto en un lugar donde solo recibe la información que le transmitimos a través de las percepciones de nuestros sentidos, desde donde opera las repuestas a los estímulos que recibimos y regula y mantiene las funciones del organismo. Que complejo es su funcionamiento, para mi resulta muy difícil imaginar qué realmente es lo que sucede ahí dentro jaja… Vale igualmente mencionar, que cerebro y mente no son lo mismo. Pero eso es otro tema.

Lo que hasta ahora he comprendido, acerca del cerebro y los aromas, es que ingresan las moléculas odoríferas, a través de la nariz (y me parece que también se reciben en cierta zona de la cavidad bucal que está conectada) y para continuar de manera sencilla, son recibidas por unas estructuras parecidas a pelitos que se encuentran en la parte superior de la cavidad nasal, células receptoras del sistema olfativo, las conducen al bulbo olfativo donde la información química se transforma en impulsos electromagnéticos, con lo que nuestro cerebro decodificará los datos recibidos. Siguiendo el trayecto, el aroma llegará a nuestra zona cerebral que se ocupa de las respuestas fisiológicas más primitivas, allí donde se manejan los instintos naturalmente humanos: memoria involuntaria, instinto sexual, hambre, emociones (como: placer, miedo), personalidad y conducta: el Sistema Límbico. La Amígdala tiene en este sistema tareas importantísimas, activar el aviso del miedo, por ejemplo. El sistema límbico (llamado también cerebro reptiliano y cerebro olfatorio) tiene una relación muy directa con el sistema endócrino (glándula hipófisis) y el sistema nervioso periférico.

Esa es solo una vista rápida de cómo que influyen los aromas en nuestras emociones, por ejemplo ante el estrés, ante el miedo, en caso de adicciones, en circunstancias de tristeza, nerviosismo o agresividad, y una larga lista.

El aroma elegido, con todas sus cualidades, atraviesa el momento junto a nosotros, podría decirse que fundiéndose con uno mismo, física y sutilmente.

Por otro lado, una vez que atraviesan los aromas nuestras narices, también ingresan en nuestro organismo a través de los pulmones, y si los aplicamos en la piel por supuesto mucho más.

Para mi, la vida hay que vivirla con todos los sentidos, respiramos vida, y es maravilloso disfrutar y a la vez ayudarnos con los aromas de la naturaleza, y todo lo que tienen para ofrecer.

❤️??

Romina V. Formiga.

 

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